25/9/13

Mal del Fénix



Una de las patologías que aún no están siendo consideradas por el Plan Auge es esta, exijo una huelga para que se tome esto como enfermedad cubierta por este eficiente plan. Ya que al parecer, hay algunos que lo necesitamos.

El “mal del fénix” consiste en hacer revivir sin querer a algo o a alguien de algún cementerio emocional, el cual fue depositado y hasta velado.

¿Y es que a todos nos pasa de repente que sin querer estamos con un muerto de manera agradable? ¿O esta es solo una patología que solo a mí me perjudica? Y si es así: ¿por qué? Tengo 3 posibles razones para atribuir esta patología psicológica:

1.       Falta de amor propio.

2.       Falta de cariño.

3.       Cariño por aquel objeto o persona. (la peor de todas las razones)


¿Pero cómo saber cuándo alguien está pasando por el mal del fénix? Fácil. Cuando le das muchas vueltas en la cabeza a un hecho que no tiene por qué reflexionarse relacionado con un muerto. Si te pasa esto te tengo noticias: estay cagao. Estas en pleno desarrollo del Mal del Fénix.

Y yo pensaba que el Mal del Fénix era algo que ocurría solo una vez. Pero al parecer me equivoque, ya que por segunda vez miro a alguien con un antiguo cariño. Y al ver a esta persona mis nervios casi me destruyen porque quieres hacer lo mismo que hacías con esa persona teniendo ese antiguo cariño.
Síntomas del “Mal del Fénix”

1.       Mirar a esta persona a la cara y encontrar las mismas virtudes que antes te gustaban.

2.       Ser muy orgulloso cuando se habla de objetos perdidos.

3.       Sentir pena por que quien revivió no era quien había muerto.


Lo más sano de todo este mal para poder superarlo sería como me lo dijo la Cami: “cortar por lo sano” pero al hacerlo me da miedo volver a una parte oscura de la cual hace tiempo salí. Me da tristeza siempre dejar de lado a alguien que quiero.

Cuando me vienen a la mente pensamientos como “hubiese sido lindo si…” y me doy cuenta de mi pequeña patología. Y el Ró me dijo un día que “aprendiera a querer”, pero hasta para eso soy porfiado.

30/8/13

El Humorista y Yo

(Canción?: Strange Machine - The Gathering)

Hoy debo contarles esto ya que: “La memoria es siempre caprichosa, fruto de lo vivido, lo deseado y la fantasía”. Isabel Allende.

Luego de pasar la tarde con el Gabo hablando de nuestras vidas, este último me fue a dejar a la micro. Una transantiaguina F10. Al subirme al bus le pedí permiso a un hombre en el pasillo para poder avanzar a algún asiento, ya que este hombre estaba haciendo una rutina de “humor” para ganar unas pocas monedas.

Al sentarme puse el reproductor de música el cual puso play a “Strange Machine” de The Gathering con la voz de mi amada Anneke Van Giersbergen.
Este hombre el cual hablaba un poco ronco iba haciendo una rutina de chistes típicos de humorista de micro molestando a cuan pasajero se le cruzara por delante. Hasta que llego a mí.

Él me pregunto algo inentendible, por el volumen de la música. A lo cual le respondí con toda la simpatía: “disculpe, escuchaba música. ¿Qué dijo?” y el dialogo continuo textualmente así:

Él: ¿A usted le gustan las mujeres?
Yo: (con el odio encendido) No.
Él: (típico gemido de hetero al escuchar la palabra Gay) uuuuuuuuuy, es gay.

Al decir estas palabras, él se sentó al lado mío y apoyo uno de sus brazos en el respaldo de mi asiento, acercándose mucho simulando querer besarme. A esta imprudente e invasiva acción le respondí con un gesto con la palma alzada diciéndole que se alejara. Él se paró del asiento y yo le dije:

Disculpa, no se lo doy a cualquiera (mirándolo intencionalmente de manera despectiva).

Él después de mis palabras quedo impresionado y pude escuchar a una mujer joven reírse detrás de mí diciendo “excelente”. Luego, cuando el tipo termino de pedir su cooperación, se paró en la puerta de bajada central del bus y me miro y me hiso una reverencia pidiendo disculpas.

Le hubiesen visto su cara al ver que su chiste tratando de cagarme le salio al revés; en este caso, él fue quien termino ridiculizado.


La satirización de un género completo es la discriminación en forma de broma. Que aunque sea de broma, sigue siendo discriminación.