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24/5/15

El Carnaval de la Locura


Tolerancia. Que palabra más prostituida, el país completo se llena la boca con esta gran prostituta palabra, Tolerancia, pero la pregunta es la siguiente: ¿las personas saben el significado de tolerancia?
Definición: “Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.”. O sea, estás mal, pero te respeto y puedo vivir con lo malo que haces porque soy una persona tolerante.

La palabra esta pésimamente usada; la cosa no es ser tolerante para respetar lo malo que creo, no va en apoyo porque no he tomado una decisión ni estoy pasando una crisis, la palabra correcta que debería usarse es Aceptación. Te acepto tal cual eres, como tú me aceptas a mi te acepto yo.

El día sábado 29 de septiembre se “celebro” la segunda marcha por la diversidad sexual  del 2012, en la cual se repitió exactamente la misma mierda que en la marcha pasada del 24 de julio. Y se volvía a repetir el mismo carnaval de mierda que en el 22 de junio del 2013. Y el recién pasado 5 de octubre también. Y ahora el panorama se repetirá el 22 de Marzo próximo. Y así sucesivamente…

Hace un tiempo atrás, yo era un fiel “militante” de las marchas por la diversidad sexual, ya que pensaba que marchando en estas estrafalarias marchas pro-igualdad podría hacer un cambio; pero me equivocaba rotundamente cuando un día post marcha, me encontraba en la 307, dirección a la casa del Davi y sin querer escuchaba la conversación entre el chofer y un pasajero:

- viste la marcha de los maricones?
- sí, meten más bulla que la xuxa, deberían hacer eso sin niños presente. Risas.

No sé, pero eso es un gran ejemplo de que no hay cambio post-marcha, por ende, ¿qué cambios podemos esperar de algo que anteceda la marcha que viene? Nada.

Y recuerdo que al ir caminando por alameda, iba feliz de la vida con una lata de cerveza en la mano y un pucho en la boca, lo cual si ponían una mesa en frente de mí, parecería un perfecto personaje que asiste a un pub cualquiera.

Y eso no para acá, ¿acaso nadie recuerda qué pasa cuando llegan al punto culmine de la marcha? Ya, tipo 10 pm, la cantidad de basura y olores (también fluidos) que dejan los manifestantes que bebieron hasta hartarse es asquerosa. ¿Eso de qué se diferencia de los destrozos producidos por los “jóvenes combatientes” del  31 de marzo, o los manifestantes del 11 de septiembre? Mal. Y las preguntas siguen.

¿Cómo se pretende luchar contra la discriminación y la exclusión si los entes gestores de marchas homosexuales están divididos? Era sólo cosa de tiempo que el carácter del presidente del Movilh saliera a la luz, lo denunció Jaime Parada en su libro (Yo, gay) lo denunció ahora Marcelo Leiva, presidente del MUMS y ahora sale en la prensa. ¿Y quieren pelear por los derechos de inclusión?

¿Por qué se le llama marcha a un verdadero carnaval de la locura?
Si es una marcha por la igualdad, creo que deberíamos marchar todos iguales, igual a todas las marchas, igual a todas las personas.
¿Cuándo nos daremos cuenta que las marchas no funcionan más que para solo beber e incentivar la cobardía del gay que teme que lo vean en la calle besando a alguien?

Y para finalizar, creo justo decir que seguir instituciones en las cuales sus líderes “pelean” el lugar de la marcha de su carro alegórico es igual de malo que pasarle un arma a un esquizofrénico para que nos defienda.

Si vamos a marchar, que sea cada día. Si vamos a pelear por los derechos a vivir como personas normales, comportémonos como personas normales. Si vamos a decirle al mundo que estamos acá y que somos vulnerados, hagámoslo cuando suceda y bajo nuestro propio alero de responsabilidades, sin meter a las politizadas instituciones de defensa de derechos homosexuales de nuestro país. No se una a ningún movimiento por la diversidad ya que ellos internamente están en guerra invisible, el mums, iguales y movilh.

No puedo evitar preguntarme: ¿nos transformamos en monigotes desde el momento en que tomamos dirección en marcha a La Moneda? Y si es así ¿Cuándo nos daremos cuenta que somos las barbies estrafalarias del mundo de las marchas? ¿Por qué seguimos creyendo ser Mattel sabiendo en el fondo que para Chile completo somos casi de trapo en plena marcha?

Tengamos claro que acciones cotidianas impulsadas por parejas homosexuales cotidianas, tendrán el mismo poder que tiene cada marcha.




Quiere fuentes?

15/4/14

No Hay Patente

Aquel día sábado corría con la misma normalidad que un sábado en mi trabajo, (trabajo en una cafetería que tiene una sirena descuartizada como logo). Muchos paltones, rubias de pelo, zorrones y algunas especies que sólo se encuentran en el “barrio alto”. Hasta que uno de mis supervisores me dice: “Daniel, te vas a la tienda del Mall Parque Arauco”. Ese viaje sería algo distinto. Ya que en ese viaje sufriría de acoso sexual.

Me pasaron $ para pagar el taxi de ida y vuelta desde mi tienda hasta la tienda en la cual debía prestar apoyo.

Llegue a la intersección de Alonso de Córdoba con Vitacura, y apareció un taxi, el cual al yo detenerlo, se estacionó de tal manera que el asiento del copiloto quedaba justo donde estaba yo.  Primer error: subirme de copiloto en un taxi.

Luego en el transcurso del viaje, este taxista comienza a preguntarme sobre mí, cosa que pensé hacen todos los taxistas de manera regular. Luego me preguntó sobre mi trabajo, sobre la diferencia del café X del Y. Hasta que luego me hace la célebre pregunta: ¿por qué no me preparas un café en mi departamento?  ¿Qué? En ese momento mi carácter se apagó, ya que entré en un mutismo que desconocí viniendo de mí.

Y comenzó con las insinuaciones: ¿a qué hora sales de tu trabajo? ¿Dónde trabajas? ¿te paso a buscar? Nos tomamos algo… etc.

Apenas recobré la palabra, pude decirle “déjame en esa esquina”, la cual no había visto, no sabía si quiera si estaba cerca del Parque Arauco, y mientras me disponía a cancelar el viaje, el taxista tomo mi mano por el reverso y me dijo “jamás concretamos nada”. Apenas me toco, baje del taxi como pude y tome el dinero de mi mano y se lo aventé por la puerta abierta del copiloto hacia adentro. Luego de eso, caminé lo más rápido que pude y llegué a la dichosa tienda. Donde estaba la Sofi, y pude abrazarla para calmar un poco la mezcla de rabia, pena y miedo que me dejo ese tipo. Gracias Sofi por simplemente estar ahí. Terminó mi turno de apoyo y debía ir a mi tienda de origen, pensé en alguna manera de cómo no tomar taxis, pero no tuve mucha cabeza como para elaborar algo, así que hice parar uno y me senté en la parte trasera, evitando las palabras, esperando a que llegara lo más rápido posible a destino.

Llegué y tuve que retratar la historia, ya que era demasiado notorio que no estaba de ánimos como para inventar alguna excusa. Ese día anduve serio hasta que terminó mi turno y pude ver a la Barbi, la cual le vomité la historia, ella junto con Sofi fueron los calmantes a un llanto extraño provocado por el sentimiento de humillación y asco, asco por lo que pudo haberme pasado y asco por lo que pensé después. Lo cual quizás es mucho peor que el taxista degenerado, el cual debí anotar la puta patente.

Ahora, cada vez que me subo a un taxi, me subo en el asiento trasero y trato de ser lo más cortante posible; le pido que me deje una parada antes y evito todo tipo de contacto entre él, mi plata y yo posible.
Luego del episodio del taxista y cuando pasó algo el Shock me llene de dudas. ¿Por qué paso eso? ¿En qué grado yo tenía la culpa? Y vinieron los pensamientos más peligrosos, ya que son provocados por la razón. Quizás el taxista vio en mí una posibilidad de descarga; quizás lo había hecho antes y le había resultado; quizás él pensaba que por el simple hecho de yo ser homosexual brincaría sobre él y tendríamos sexo, como quizás ya lo había vivido él; y nuevamente las dudas:

¿Qué tan mal catalogados estamos los gays en este tipo de situaciones? ¿Él pensaba que por el hecho de estar sexualmente atraído a otro hombre, me gustan todos los especímenes con un pene? ¿Cuántas veces el acoso del taxista había terminado en un terreno baldío con respuestas positivas de sexo? ¿Si tenía familia?
Y pensando deductivamente, a este señor le ha funcionado esta “técnica”. Y no una, sino varias veces por el tono determinado con el cual me lo dijo, lo más probable es que a muchos clientes les haya salido el viaje gratis, ya que mencionó su departamento.  ¿él ve en un homosexual la opción de sexo más accesible y con más posibilidades de humillación que en un/a prostituto/a? y si es así ¿Cuántos otros degenerados hay en la calle?

Y hay cosas que tienen respuesta ética, pero no social, como lo que me persigue hasta el día de hoy: la cruz de tipo fácil que tiene que lidiar con degenerados que pensaron, como les resultó una vez un polvo rápido con un homosexual, todos somos iguales. He ahí el problema, no ser iguales, ya que desde la televisión hasta un simple viaje en taxi, se puede uno dar cuenta de que tan podrida esta la sociedad para un homosexual, pudrimiento que en este caso… originó otro homosexual. 

20/6/13

Smash The Control Machine





Chaqueta Americanino, Polera Zara, Boxers Calvin Klein, Jeans Levis, Zapatillas Converse, Audifonos Beats, Cigarrillos Kent Ultra Light número 5, Café Starbuck, Notebook Sony o MAC, Cremas para el cuidado del pelo Garnier, para la cara Biotherm, para el cuerpo Vichi, celular Iphone o Samsung Galaxy con sistema Android. Ok. Me mareo.

Comencé el año académico 2012 y llegue a un simpático curso de publicidad donde estaba toda una fauna de personas, desde el flaite hasta la cuica, el campesino y la fifi, el mino rico de la clase y el gay estereotipado.  En este último nos concentraremos.


Este singular personaje viste de una manera muy “chick”, con apariencia muy “casual” (pronunciación: cashual) y vive y muere por un universo insignificante de marcas. Personaje que al inicio de este año lo encontraba despreciable (sin haber cruzado palabra con este ser) y el icono de la conducta superficial gay que existe en Santiago de Chile. Este personaje tan despreciable al inicio termino mostrándome que existen grandes excepciones en la capacidad de enjuiciar a las personas; siempre odié a la gente de su estilo porque la encontraba superficial, pero el Paly no es así y aunque tenemos diferencias de opinión, siempre por algún motivo terminamos encajando sus ácidos comentarios con mi humor negro. La vida da tantas vueltas que ahora es uno de mis amigos. Las cosas imposibles si pasan. (risa despacito porque la gente duerme)

El otro día cuando estaba de compras en el Costanera Center, para ir a escribir a mi amado Parque Bicentenario, me encontré con un tipo con una vestimenta muy parecida a la del Paly, este hombre con claros signos de ser homosexual (mi alarma comenzó a sonar) comenzó a denigrar una marca diciendo cosas como “ay, que roto, como venden esto en un supermercado?”, “esto no estaba en Italia”, “debe ser para los pobres”, “mentira que venden una polera XXXX acá” y al momento de pagar en la caja él dijo “cuánto salió? Apura los deditos que pa’ eso te pagan”

En ese momento supe que los prejuicios homosexuales eran ciertos, la marca, los accesorios y los perfumes con nombre de cafés son capaces de dictar conductas en ciertos hombres y son capaces de enfrascar a personas que prácticamente pueden perder la orientación por una rica fragancia (aunque yo también lo he vivido, no a todos les viene bien ciertos aromas). Cuando hice mi mueca de disgusto y pague en el supermercado me sentí por un momento asqueado de todo un ambiente “Calvin Klein”. 

Pensando como publicista llegue a una cruel conclusión: como público objetivo, un homosexual que compra marcas y tiene preferencia por la moda es más susceptible de ser afectado por lo que los medios y/o tendencias dictan en cuanto a estilo. Cuando algo que he vendido le guste a un gay, luego a una mujer y para finalizar a un hombre sabré que he vencido en el mundo de la publicidad. Podría decirse que se puede utilizar a las personas homosexuales como conejillo de indias de las grandes empresas como “h&m”, para experimentar con su mente de himen frágil y llegar a conclusiones de que “los nuevos accesorios” van por buen camino. Eso te permite como marca ver las conductas habidas y por haber que logré fomentar. Si eres una marca de ropa y logras llegar al closet de un gay, que te compró pensando en la moda que “antepuso”, sabrás que estas en la punta del iceberg del mercado. Sabrás que penetrando la mente de ese gay que compro a un precio abusivo solo por una marca, dictas conductas arribistas y que a ese gay de mente violada no le importara el precio, porque él está comprando la marca. No le importa quién lo atiende, le importa la rapidez para salir luego de la tienda y tener mil orgasmos en su casa porque la polera tiene 2 simples palabras. 

Se puede pensar (según mi profe PoNY) que la satisfacción es la distancia que hay entre el ideal de lo que uno espera y el ideal de lo que uno recibe. La publicidad mueve todo tu mundo para poder hacer lógico el asunto de consumir algún producto o servicio. La publicidad es una zorra insensible que tiene más poder del que crees y en estos momentos a tu alrededor está presente. ¿Por qué en Drugstore si y en la feria no? ¿Por qué en Jumbo si y en Bodega Acuenta no? La respuesta la tiene la zorra insensible que te domina los impulsos de compra que tienes.


El concepto de satisfacción se construye en la sociedad. La publicidad tuerce la cultura para que aquello que pienses sea ideal, se asemeje a un producto determinado. Y también se puede decir que la conducta como concepto es irracional, por ende la publicidad se aprovecha y te dice que las cosas son buenas cuando están malas. Te dice como tirarte por un barranco cuando sabes que hacerlo está mal. Y lo peor de todo, es que igual uno dice “no es tan peligroso”.

En mi carrera existe algo que se llama “Grupo Objetivo”, el cual mete a todas las personas a un mismo saco y determina sus conductas, su edad, su lugar de residencia y muchas cosas más. A veces tendemos a tildar de superficiales a nosotros mismos por una conducta de unos pocos, no todos los gays nos preocupamos de los accesorios, no todos los gays nos preocupamos de la marca del copete que nos vamos a servir, porque sabemos que todas las marcas producen lo mismo y no todos los gays miramos en menos las sopaipillas de la calle. No todos los gays sabemos de moda, no todos los gays conocemos de perfumes caros y no todos los gays pagamos por ir a un recital de Madonna o Britney Spears.

A veces pienso que estoy weveando en Publicidad, pero al recordarme el poder que tiene esta misma para transformar las conductas de las personas, me miro al espejo y me felicito por no haber elegido algo que al tiempo me hubiese aburrido. Aunque esta columna tiende a ser una espada de doble filo a mi crítica a este sistemita de compra/venta, sé que pronto seré parte responsable de todas estas despreciables conductas. Pero va en mí que mi trabajo influya de buena manera en las personas, como causa principal de motivación para el futuro publicista dominador de mentes. (Otra risa)
Un profesor de mi antiguo instituto un día dijo: “el gay es el que se viste bien, la fleta es la pobre que compra en la ropa americana”. Qué bueno que me cambie de institución donde el pensamiento de los docentes es menos estructurado, menos clasista y menos de mierda.

Y yo tenía entendido que saber vestirse era ponerse una polera acorde con las extremidades corporales y orificios de la prenda, lo mismo con un pantalón. No que era ponerse una polera de la talla correspondiente a tu cuerpo que pertenezca a una marca buena, en lo posible que se luzca pero no tanto, que combine con el resto de las prendas de vestir y que te haga ver de manera estilizada, no solo por un atractivo físico sino que también para demostrar que “se puede” comprar eso.


No vinimos a este mundo para “vivir” pendientes de la última colección que lanzo Dior para hombre, no respiramos para que nuestro esfuerzo de fin de mes se valla en una polera que consume la mitad del sueldo, no usamos nuestras manos para pasar un plástico por una herradura y darle más valor emocional a ese trozo de cosa que a las personas cercanas que nos dicen que nos vemos geniales con eso.

Vinimos para divertirnos, para amar, para hacer cosas que alegren a los demás independiente de un regalo costoso, independiente de un estampado de marca… vinimos (como dijo no sé que persona) para hacer faltar nuestra presencia en los demás. A veces muchas cosas que nos importan no valen la pena, a veces simplemente no somos quienes queremos ser por pretender algo que nos agota mental y físicamente, y lo viví ya que durante unos días me obsesione con mi peso. A veces lo necesario no es prioridad y a veces lo rápido no es lo importante.

¿Trabajar, comprar, consumir y morir? ¿O mejor trabajar poco, comprar lo suficiente, consumir lo necesario y morir después de haber vivido?.


 


Agradecimiento Personal: 

- Profe Nico, siguiendo sus clases llegue a esto. Gracias. Perdone la decepción.

- También agradezco al Paly, ya que use indiscriminadamente su imagen para ilustrar al homosexual promedio. Gracias por amar tu descripción, gracias por demostrarme que aunque parezcas un ruidoso, no lo seas. Te quiero mucho maldita lisiada.

25/3/13

Cuando Grande Quiero Ser Hetero





“Era temprano y me arreglaba para ir al nuevo colegio, a 6to básico, algo totalmente nuevo para mí. Primera vez que cambiaba tan rotundamente y estaba tan feliz de ver cosas nuevas… estaba.


Me senté al lado de un niño llamado “Pedro”, siempre jugábamos en el recreo a pilotear una nave, nave cual él manejaba como un raudo capitán y yo como su fiel acompañante. Recuerdo que estábamos jugando tan cómicamente que terminamos tirados en el pasto:


- ¿Jamás me dejaras de lado verdad Pedro?

- No Javier, estamos unidos por siempre por la Pofridzer (Nombre de la nave que aún recuerdo, la verdad es que aún no olvido a Pedro, mi único amigo.)


Una semana después de que entramos a clases tuvimos que hacer una disertación, Pedro no llego así que tuve que pararme en frente de 32 compañeros, hombres y mujeres y hablar sobre las costas de Chile, me habré quedado como 3 minutos cuando los “uuuuy” comenzaron a escucharse y el profesor me hiso sentarme, sin haber terminado, ni siquiera me dejo decir algo. Luego de eso las cosas comenzaron a empeorar.


Un día estaba caminando con Pedro por un corredor del colegio, cuando de repente pasan 2 niños diciendo “ahí va la parejita de maricones, duele que te la metan?”  Acompañado de un empujón, a lo cual caí y vi que salieron corriendo mis compañeros. Pedro me levanto y al yo decirle esto a mi profesor, simplemente él me ignoro. Y siguió hablando con otros 3 profesores.


Tres días después de ese incidente al llegar a mi casa escuche a mi mamá gritar en el teléfono cosas horrendas: “mi hijo no es así, no tiene la culpa, no es un degenerado, apenas te vea te sacare la cresta, con mi hijo no te metes puta, campesina”. Luego de eso mi mamá me pregunto si es que yo le había hecho algo a Pedro, le comenté que no lo había visto y que él me ayudo a pararme luego del empujón de los niñitos, Pedro era el único testigo de eso, era mi único amigo. Pero al parecer a Pedro lo habían sacado del colegio porque según mi profesor, “un maricon”, le estaba haciendo cosas a los niños.

Paso eso y luego los niños me insultaban, me pegaban y dibujaban cosas feas en el pizarrón con mi nombre en ella, me robaban los cuadernos, las niñas me tiraban el pelo, como dolía, era como si unas agujas se clavaban en el casco. “Eso te pasa por maricon, porque te gusta el pico”, “eso te pasa por llorón, las niñas lloran, maricon, maricon, maricon” lo gritaban, era algo ensordecedor  y la única vez que me defendí fue cuando me dijeron que era un “hijo de puta”, aun siento el hueso de la nariz de Cristofer, el niño que junto con sus amigos me hacia la vida escolar un infierno. Y cuando creí que luego del golpe en la nariz que le di todo terminaría, me equivoque, por que empeoro.



Recuerdo que varias veces mi mamá me preguntaba cómo me había ido, y yo respondía siempre escondiéndome los moretones de los golpes bajo la camisa: “bien mamá”, siempre creí que mi mamá estaba feliz con mi hermana pequeñita, ella no era asquerosa, yo sí.


Ya no quería levantarme, no tenía ni hambre y siempre tenía sueño, era lo mejor que podía hacer, dormir, así los días pasaban y llegaba el sábado, día en el cual no veía a los niños pesados que tenían manos como piedras. No era lindo ver en el espejo mi cuerpo con moretones en las piernas, brazos, espalda y unas que otras zonas rojas en el estómago. No podía alcanzar algo que estaba en altura, mi estatura es corta y mis brazos siempre estaban adoloridos, la vergüenza siempre se sentaba al lado mío para recriminarme que me merecía todo esto por ser lo que ellos me gritaban en la oreja siempre, “un maricon”.


Ya era octubre, quedaba poco para terminar el año escolar y ese era mi único deseo, así dejaría de ver a los niñitos pesados. Llego un viernes y 2 compañeras me dijeron que mi bolso estaba en el baño, ahí lo habían dejado los niños de siempre… fui y claro, estaba lleno de agua y mis cuadernos estaban rajados, el baño tenia agua y papeles; al tomar la mochila iba saliendo y las 2 niñas me cerraron la puerta. Gritaban “está adentro el maricon” y cuando ya me cansé de empujar la puerta llego Cristofer y esos niñitos pesados, “acá estay maricon asqueroso” dijeron, se rieron mientras me tiraban las hojas del papel mojado de mis muertos cuadernos. Uno de los niños se me acerco y me tiro el pelo, “déjame tranquilo” le suplicaba al mismo tiempo que él dijo “hay que pegarle a los maricones como vo’” y me empuja, no pude afirmarme y mi cabeza se azoto en la cerámica de la pared, sentí algo caliente que bajaba por la cara, me puse a llorar, porque lo que bajaba era sangre. Luego Cristofer me tomo por la espalda y yo quede inmóvil, lo que le permitió a los niñitos pesados pegarme patadas y puñetazos, me dolía mucho, eran tan fuertes que podía sentir los huesos de sus manos en mi cara; rogaba por que terminara todo, me dolía la cara y el estómago, sentía sus nudillos. Luego me empujaron y me caí al piso esta vez y vi como los zapatos de colegio de esos niños golpeaban mi cara, mi estómago, mis piernas y mis brazos, Cristofer tomo mi bolso y me lo tiro en la cara diciendo “hacete hombre maricon asqueroso” y se fue con sus amigos. Me quede acostado en el piso, que era una combinación rara de papeles, agua y sangre por más de media hora, hasta que me levante, me saque una muela que se desgarro debido a los zapatazos en la cara. Me mire en el espejo llorando por dolor, pena por mí mismo, rabia, asco y conmoción y dije “cuando grande quiero ser hetero”.


En el colegio todos sabían que le habían sacado la cresta al niño maricon en el baño, todos sabían, profesores, auxiliares, alumnos y los tíos del kiosco, pero nadie hiso nada. El niñito maricon se lo merecía por asqueroso."


Llegue a mi casa y mi mamá me abrazo llorando apenas me vio con la cara hinchada y con sangre seca en gran parte del cuerpo, le conté todo lo que pasaba en ese 6to básico de escuela de campo, ella se apretó los nudillos… al día siguiente mi mamá llego a la casa diciendo “te vas, el 7mo lo haces en santiago”.

Comencé una nueva vida, había bromas y golpes en ese nuevo curso, pero todo fue devuelto, ya que todo era en tono de broma, en tono de juego, como siempre debió haber sido.



_______________ 





Según las cifras del Movilh desde 2002 se han registrado sólo 19 hechos de discriminación en el sistema escolar por homofobia. Una cifra que sólo se explica por el temor a hacer público el caso. Sin embargo, un reciente estudio realizado por la misma ONG -a petición del Colegio de Profesores y patrocinada por la Internacional de Educación- da cuenta de otra realidad. El 90% de los docentes y el 71% de los estudiantes han conocido al menos a un o una estudiante o profesor/a homosexual o transexual. Una realidad que, desgraciadamente, va de la mano con la discriminación.


La tolerancia, palabra prostituida últimamente, se debe enseñar desde pequeños, desde una mirada de niños se puede evitar la ignorancia y evitar que pasen este tipo de cosas horrorosas, enseñándoles a nuestros niños el respeto básico por sus pares. Enseñándole el respeto propio a nuestros niños se crea una sociedad con el cambio que se grita en marchas y habitaciones donde dos homosexuales o dos lesbianas lloran por no poder vivir como cualquier persona “normal”.

7/4/12

Agentes De Cambio




Me he limitado muchas veces a besar a alguien en un espacio público y también lo he mencionado antes en alguna columna; pero hoy en clases, mi profesor de “Actualidad Y Cultura I” me hiso pensar bastante en que quizás los problemas de aceptación a la homosexualidad en la sociedad son aun mas difíciles de combatir como yo lo imagine.
Todo en todas partes es por alguna razón, algunas malas y otras peor aun pero antes de iniciar la guerra contra las masas creo que tengo que dar la pelea con los entes pastores que manejan estas ovejas.

Ya el enfoque de esta pelea (porque no tiene otro nombre) cambio y ahora la tomo a nivel mas personal, ya que estoy empezando a cansarme y me está afectando que la gran mayoría de homosexuales se dejen llevar por el mundo.

Hace poco hubo un caso de neonazis golpeando a un homosexual por el simple hecho de serlo, a la salida del parque San Borja en Santiago Centro; y este ataque logro su objetivo: causar miedo en el mundo gay y como efecto bonus: miedo en los familiares de los gay, y así como para seguir… causo pánico colectivo y por consiguiente una involución en el camino de una pelea de años por la no-discriminación.

Pero ¿Cómo causar un cambio en algo que está establecido en una cultura retrograda chilena de antes de mi nacimiento? Aun no lo sé, quizás podría transformarme en un salmón e ir contra la corriente monótona de costumbres chilenas, me volvería un agente de cambio cultural; pero es bastante difícil cambiar la sangre de un cuerpo por muy leucémico que se encuentre.

Desde chico se me dijo que lo rosado era para niña y el celeste era de niño; se me dijo que si usaba rosado seria femenino, se le dijo a las niñas que si usaban celeste serian masculinas y que ambos niños serian mal vistos. ¿Por quién? Por los demás… y ¿Por qué importa? Porque la cultura clasista chilena dice.

Las madres en mi país (Chile) deberían enseñarles a sus hijos a no indicar a alguien por sus características físicas: que la gordita, que el orejón, que el maricon, que la camiona y tantos otros. Porque ahora no se obtiene nada con leyes intocables y aplausos en los congresos, la educación y legislación parten por casa.

Y el retroceso cultural se nota en todas partes, se respira algo equivocado todos los días:
En la radio cuando llama una mujer soltera y el locutor bromea diciendo que se case;  o también se nota en la misma televisión cuando a la gente le preocupa más saber quien gano alguna competencia en “Mundos Opuestos” que ver algo de los últimos lugares lindos que están quedando últimamente antes de la llegada de mall’s; y volviendo a los gay… ni en la publicidad se les incluye porque jamás he visto alguna pareja de hombres en algún spot (a no ser que sean campañas electorales baratas usando el recurso de la aceptación, igualdad y tolerancia)

Llegue a muchas conclusiones después de esta clase de mi profesor y ahora quiero causar algún cambio, mover al mundo y no moverme con él; porque a la gente le extraña que un hombre este bebiendo una Cachantun Mas Woman (especialmente las mujeres quedan extrañadas) y que una mujer salga de un Sex Shop. Ya que es moralmente aceptable ver una pareja heterosexual de la calle caminando cuando el hombre está detrás de la mujer pasando sus partes íntimas por el culo de la señorita, ¿por qué no es moralmente bien visto eso entre 2 mujeres? ¿Por qué no es bien visto un beso entre 2 hombres en el metro? Sabiendo que esto pasa con mucha frecuencia entre heterosexuales.

Mucha gente dice “yo soy súper open mind” pero no tienen problema en decirle gay a Justin Bieber o al hacer miles de rodeos al hacer la innecesaria pregunta “eres gay?”
Y si en vez de cambiar a los manipuladores de la sUciedad (y se parecen las palabras! Qué bonito!) Empiezo por el cambio en el mismo mundo gay ¿en la cultura cola radical que gira en torno a los backstage de Fausto? Si. ¿Por qué solo las “locas” podrían ayudarme? O ¿Por qué para ellos sería más fácil?, ¿Por qué a ellos se les nota lo fuertona y les urge este cambio? O ¿Por qué los piola tienen una “reputación” que mantener? Y si no se dieron cuenta hasta en el mismo mundo gay se nota la cultura clasista en la última pregunta que realice. Porque ¿Qué tiene que sea fuertona o piola? Es un homosexual igual, aunque, por más que oculte su orientación es discriminado igual, y no tendría que ocultar nada porque no tendría que importarle a nadie.

El punto es que no quiero andar escondiendo besos a mi novio, no quiero presentarlo en mi familia como “un amigo” cuando muero de ganas de incluirlo en mi vida; porque eso lo hacen las ratas y los cobardes, y yo no lo soy… o ya no quiero serlo.

En un pseudoanálisis social me di cuenta que en nuestro entorno se recalca lo bueno a tal punto de saturarlo y lo malo (lo que no va con la sUciedad) se elimina y se olvida… pero en nuestra cultura tenemos el concepto de bueno y malo tan desviado que da vergüenza, ejemplo:


http://www.emol.com/noticias/nacional/2012/03/21/531977/vocero-de-la-suprema-dice-que-tribunales-deberan-considerar-fallo-de-la-cidh-en-caso-atala.html

Y es hasta triste saber que esta es la realidad del pensamiento de muchos imbéciles políticos de nuestro país (uno de mis motivos para odiar lo que sea política)
Hace un tiempo creía que estar con mi novio frente a algún niño o niña era malo… pero no es asi, un niño que ve una pareja de hombres de la mano o besándose no se volverá gay; lo mirara con curiosidad y va en los padres como responden a sus dudas, y aceptara que son una pareja mas de personas. Y eso que yo pensaba que estar con mi novio frente a niños estaba mal es netamente cultura… cultura retrograda clasista estúpida chilena.
Y pensé en lo que dijo mi profesor: ¿y si me vuelvo un agente de cambio?
Para partir destruyendo la cultura de masas dándole la mano a mi novio o comprándome una cachantun más woman y beberla en pleno centro de Santiago, destruyendo la discriminación interna gay de las “fuertonas” y “piolas” con comentarios destructores de sus errores y de alguna manera destruyendo la cultura errónea de los pastores de ovejas… ¿Cómo? Consiguiendo gente que me apoye… porque si yo no lo hago no lo hará nadie… ¿y cómo lo lograre? Lavándole el cerebro a mi entorno y logrando con ello… agentes de cambio.


El 27 de marzo del 2012 unos “neonazis” mataron a Daniel Zamudio.  Gracias a él la gente ha tomado conciencia. ¿Era necesaria una muerte para que se tomara coraje? No lo olvides.